Actualmente las poblaciones de Salinete han quedado recluidas a determinados puntos de la geografía andaluza occidental. Muchos de estos puntos con presencia de la especie, corresponden a cursos de agua en la mayoría de los casos de carácter estacional. Aunque la especie esté adaptada a la estacionalidad de los curos de carácter mediterráneo, muchos de ellos presentan un caudal tan escaso y tan imprevisible que no son capaces de albergar poblaciones saludables de Salinete.
La destrucción de los medios donde vive (o puede vivir) esta especie, gracias a alteraciones de cauces o a la propia contaminación de los mismos imposibilita en muchos casos el asentamiento de este pez o la permanencia en aquellos lugares donde ya existe.
Otro factor determinante de la rarificación de esta especie en nuestra geografía es la propia competencia con especies de peces alóctonas, tan frecuentes en nuestras masas de agua. Estas poblaciones, principalmente de peces competidores como gambusias o fúndulos, o de peces depredadores, pueden diezmar poblaciones enteras de Salinete.
Por todos estos motivos se plantea un plan de translocación de poblaciones de Salinete a lugares donde, en principio, no se den los problemas antes mencionados. Las justificaciones de la translocación de Salinetes a otros lugares son las siguientes:
  1. 1. Es una especie autóctona de nuestra geografía y endémica de la región andaluza occidental, lo que la convierte en un objeto prioritario de conservación.
  2. 2. El rápido descenso de las poblaciones de esta especie en los lugares donde habita y la extinción de aquellos otros en los que llegó a criar en algún momento.
  3. 3. La translocación de poblaciones de esta especie no ha de suponer un problema ni en la nueva localidad ni a la población donadora. En el primer caso, se ha elegido una zona donde se dan las condiciones idóneas para el asentamiento de la especie. En el segundo caso, tan sólo se capturarán unos pocos ejemplares de la localidad donadora. Éstos serán criados en cautividad para incrementar su número, por lo que no se producirá un vacío en la población natural de Salinetes.

  1. 4. Económicamente no tendrá un impacto demasiado importante ya que las instalaciones de cría de la especie son reducidas y no requieren un excesivo gasto.

  1. 5. La población humana del lugar no suele interaccionar en demasía con esta especie, no siendo un pez de interés económico, gastronómico ni usado en acuariofilia. Por estos motivos, se podría considerar la translocación de Salinetes como de “inocua” para la población del lugar. Recordemos que las introducciones/translocaciones de otras especies de peces (como luciopercas, percasoles, o lucios) han tenido un efecto negativo para determinados sectores de la población humana, ya que estas especies diezmaban las poblaciones de peces autóctonos que formaban parte de la economía de la población del lugar (como truchas, bogas o bermejuelas)